Miranda apunta a ser el banco de semillas de algodón de Venezuela

La industria textil es aquella actividad socioproductiva que se dedica no solo a la producción de fibras, sintéticas o naturales, sino también a la elaboración de hilados, telas, hasta llegar a la confección de prendas de vestir.

La importancia de esta actividad económica es que el producto que genera es de consumo masivo, sencillamente porque forma parte de la vida cotidiana de las más de 8 mil millones de personas que habitan en el mundo, pues estas tienen la necesidad de vestirse.

Además, la industria textil genera millones de empleos, tanto directos como indirectos, lo que produce una gran relevancia en cuanto a las pautas de la economía mundial, así como el avance y evolución del desarrollo socioproductivo de cada país que disponga de ella.

Una de las materias primas más importante para la elaboración de los productos textiles es el algodón. De hecho, desde inicios del siglo XIX, con el proceso de la industrialización, este ha sido y sigue siendo la fibra natural más importante que se produce en el mundo. Esta fibra textil vegetal, de color blanquecino y suave, la cual crece alrededor de las semillas de la planta del algodón, es originario de las zonas tropicales y subtropicales de América, África y la India.

Durante muchos años en Venezuela, el algodón y sus productos terminados como el hilo y las telas han sido importados de Colombia, India, China y España, pero con el bloqueo y la guerra económica que padece el país, dichos insumos necesarios para la industria textil nacional han disminuido considerablemente, lo que ha afectado severamente la producción de ropa para la población.

Miranda es una entidad que posee regiones con todas las condiciones climáticas y tierras fértiles, acordes para producir semillas de algodón, destinadas para la elaboración de hilos y telas para la fabricación de indumentarias en el país.

Josué Madriz, secretario de Industria y Comercio del Ejecutivo regional, señala que en la entidad se lleva adelante el programa de Industria de Soberanía Textil, iniciativa impulsada por el gobernador Héctor Rodríguez. Esta estrategia busca impulsar la producción del algodón mediante tres áreas. La primera va dirigida al programa de siembra de semillas certificadas de algodón. La segunda consiste en la reactivación de la industria textil mirandina, y la tercera línea se refiere a la comercialización y distribución de piezas escolares tanto en escuelas estadales como nacionales, así como de artículos textiles en comercios privados.

Madriz comenta que la primera fase, la cual a su juicio es la más importante del plan de Industria de Soberanía Textil, es decir, el programa de siembra de semillas certificadas de algodón, ha arrojado resultados muy positivos. Destaca que dicho plan de siembra inició hace poco más de dos años, específicamente en los sectores Agua Amarilla y Quebrada Honda de la parroquia Cúa, municipio Urdaneta, y en el que el Consejo Científico, a través del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), conjuntamente con los productores de dichos sectores tuyeros, produce esta materia prima en las zonas altas de ambos sectores para obtener un producto de excelente calidad.

“El algodón históricamente se ha sembrado a las orillas del río y en zona plana. El estado Guárico es una de las entidades más representativas a nivel nacional, pero nosotros, tanto con el Consejo Científico Tecnológico con los productores del municipio Urdaneta, nos pusimos la meta de producir semillas de algodón en zonas altas, en montañas. Muchos dijeron que no se podía, pero demostramos que sí se puede producir semillas de algodón de gran calidad”, cuenta.

Para tal fin, el Gobierno regional, por instrucciones del Gobernador, aprobó 3 mil 400 petros para la instalación de un sistema de riego especial, aunado a la dotación de herramientas e insumos como escardilla, pala, machete, carretilla, botas de seguridad, biocontroladores de insectos, y en el que se brinda acompañamiento científico para la certificación de las semillas. Además, que la banca pública, a través del Banco del Tesoro, se han otorgado diversos créditos para el desarrollo de dichos proyectos agrícolas.

Para el inicio del plan de siembra de semillas se utilizaron 6.5 hectáreas con el fin de probar la siembra, así como la calidad de la semilla de algodón. Los resultados fueron muy favorables.

“Nuestro primer objetivo es convertir a Miranda en el estado banco semillero de algodón certificado del país, con el apoyo del Consejo Científico Tecnológico, a través del IVIC. Allí se han hecho todos los estudios y fueron sometidos a seis fases de producción o a ciclos de mejoramiento. Hoy en día tenemos una semilla de gran calidad, de mayor productividad, que tiene mayor porcentaje de germinación a las anteriores semillas, al pasar de un 45% a un 88%”, explica Madriz.

El segundo objetivo, tras los buenos resultados de los estudios y pruebas realizadas a las semillas, será elevar de 6.5 hectáreas a 60 hectáreas de tierras productivas, lo que permitirá arrojar en pocos meses una producción de 99 toneladas de semillas. Estás serán destinadas al estado Guárico para su siembra y cosecha, esto gracias a una alianza estratégica que se alcanzó entre el Gobierno de Miranda con la empresa Algodones Orinoco.

“Este es un proceso que ya cumplirá tres años. En 2021 tendríamos la primera cosecha de fibra nacional para la empresa textil del país, la cual, en su mayoría, está en Miranda. Es decir, todo este proceso es un ciclo, porque en nuestro estado producimos la semilla de algodón, luego la sembramos y cosechamos en Guárico, para posteriormente retornar esa materia prima a las empresas textiles ubicadas en Miranda para la fabricación de uniformes escolares como son franelas, chemises, pantalones, monos, medias, además de insumos para la industria privada”, explica.

Esta iniciativa, la cual por el momento beneficia a 40 productores agrícolas, tiene como objetivo ampliar el número de extensión de hectáreas, así como el de trabajadores, por lo que el Mandatario regional dio las instrucciones para ir evaluando sobre cómo usar el espacio de la rivera del Río Tuy para la producción de las semillas de algodón.

“Es importante destacar que actualmente, en las 60 hectáreas en la que estamos trabajando, con el mismo sistema de riego y herramientas, nuestro productores de algodón además siembran productos de ciclos cortos como son ají dulce, pimentón, tomate, cebollín, el céleri, lo que les permite tener un músculo financiero para incrementar sus ingresos económicos para su grupo familiar. Nuestra meta es colocar a Miranda en el mapa en materia agrícola nacional”, detalla Madriz. 

El secretario de Industria y Comercio del Ejecutivo regional apunta que gracias a los importantes resultados sobre la producción de siembra de semillas de algodón, muchos otros trabajadores de la tierra de Valles del Tuy y de otras regiones de la entidad se unirán al plan. “Los interesados en involucrarse a este proyecto se pueden contactar a través de las redes sociales de la Gobernación. En el caso de las alcaldías, se encuentran los compañeros del área económica. Allí tenemos una red de comunicación permanente, en el que podrán poner a la disposición las tierras.

Científicos involucrados

Uno de los científicos que se encuentra a la cabeza del plan de certificación de semillas de algodón en el estado Miranda es Saúl Flores, responsable del laboratorio de Ecología, Suelo, Ambiente y Agricultura del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Desde el laboratorio, rodeado de tubos de ensayo, probetas, pipetas, microscopios y demás equipos e implementos científicos, además de muestras de semillas, suelos y plantas, Flores explica que para la certificación de la semilla, un personal conformado por tres investigadores, un agrónomo, un biólogo y un TSU en agroecología realizaron por un mes los estudios pertinentes para llegar al objetivo, al que cataloga como muy importante para la reactivación de la industria textil.

“Quedé sorprendido con los resultados de los análisis y pruebas biológicas y químicas que le hicimos a las semillas de algodón, y en el que se determinó que se estas se pueden sembrar en Valles del Tuy. De las muestras que tuvimos y estudiamos, se observó un gran alto porcentaje de germinación importante de semillas”, expresa el científico, quien tiene más de 30 años laborando en la institución.

Los estudios científicos aplicados a las semillas se basaron primero en la prueba hecto química-biológica, la cual midió la actividad biológica de los embriones de las semillas. Otra prueba que se realizó fue la germinación en cápsulas con temperaturas controladas en unas cámaras especiales, en las que sometieron a temperaturas determinadas. Por último, las semillas fueron sometidas en un invernadero en el mismo IVIC, en la que se le aplicaron tratos especiales, lo que arrojaron resultados positivos de gran porcentaje de germinación.

El secretario de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Miranda, Leonel Párica, explica que la meta del Plan Semillas Certificadas, en el que también participa el Instituto de Biología Experimental de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), es crear núcleos de productores de semillas por Cuadrantes de Paz para garantizar la productividad del rubro.

“Una de las principales banderas de la gestión del gobernador Héctor Rodríguez es levantar la activad económica y productiva del estado. En base al conocimiento se construye un país. En base a eso, y en materia económica desde el Consejo Científico, a través Del IVIC, nos han acompañado en la producción de semillas de algodón. Desde este mismo espacio, fue donde se inició el proceso de la Denominación de origen del Cacao Carenero Superior. Acá se hicieron los estudios de los metales pesados del suelo donde se produce nuestro cacao, y en el que este producto pasó con los mejores indicadores que nos exigen las grandes corporaciones chocolateras internacionales. Desde este laboratorio nos están acompañando a certificar y validar unos ensayos con una fábrica de bioinsumos en la Hacienda Quiri Quiri”, señala.

Satisfacción de producir

Juan Carlos Blanco, es uno de los productores de semillas de algodón en Valles del Tuy. Relata que hace dos años inició el proyecto con solo 30 semillas, y que con el apoyo del Gobierno de Miranda y el Banco del Tesoro ha podido desarrollar el proyecto de manera satisfactoria para fortalecer la industria textil nacional y beneficiar principalmente a los niños y jóvenes estudiantes de escuelas y liceos.

“Creo mucho en lo que se esta haciendo, puesto que tenemos personas que nos están dirigiendo y apoyando de manera directa, oportuna y consciente. Sabemos que el objetivo es el bulto escolar y el vestuario para los niños y jóvenes, que cuenten con prendas de vestir de calidad, elaboradas con nuestras manos y en nuestras industrias textiles. Que no haya guerra económica que paralice nuestra producción. Vamos a producir toda la semilla de algodón que necesita el país, además que pronto venderemos a otros países para aportar divisas que requiere el pueblo venezolano”, concluye Blanco, quien indica que para la producción de semillas algodón, cuyo periodo de cosecha es de cuatro meses y medio, se requiere de tierras fértiles, de un clima templado, la aplicación de abono y vitaminas correspondientes, además de contar con un sistema de riego tecnológico.

Prensa Gobernación de Miranda